La elección de Jeannette Jara como candidata presidencial de la coalición Unidad por Chile da cuenta de un cambio considerable en el oficialismo, con un viraje hacia la izquierda que desplaza al centro político tradicional y marca un nuevo tono respecto al debate sobre los recursos naturales y la minería.
La militante del Partido Comunista (PC) se impuso con más del 60% de los votos en una primaria que registró la participación más baja desde que existen primarias legales en Chile, con solo un 9% del padrón, es decir, alrededor de 1.400.000 personas.
Así, más que una demostración de fuerza electoral, esta cifra refleja un contexto de apatía, agotamiento y desencanto que abrió espacio a una candidatura con un perfil ideológico más alejado del centro.
“Yo haría una Empresa Nacional del Litio”
En mayo de 2025, en Vía X, Jara expresó su desacuerdo con el acuerdo entre Codelco y SQM para la explotación del litio, y declaró: “No me agrada en nada que esto se haya hecho con Soquimich, tengo que decirlo súper claro. Mi tema es que más que quejarse por lo que pasó, uno tiene que hacer cosas para que se cambien”.
En esa misma entrevista propuso: “Yo haría una Empresa Nacional del Litio, y eso es lo que voy a impulsar si soy presidenta de Chile”.
Estas declaraciones reflejan una postura crítica respecto al modelo de colaboración público-privado en sectores estratégicos, y apuntan a una mayor presencia del Estado en la definición de estos acuerdos.
Tensiones al interior del oficialismo
Jara contrasta con otras voces del oficialismo que han defendido el acuerdo entre Codelco y SQM como un avance pragmático para asegurar ingresos fiscales y mantener la explotación bajo control nacional.
La candidata comunista enfatizó en mayo, en entrevista con Radio ADN, que “SQM tiene deudas pendientes con la sociedad chilena y no de hace varias décadas, de hace muy poco”.
Asimismo, cuestionó lo que calificó como presiones por parte de la empresa, señalando: “La amenaza de SQM de vaciar los salares en los próximos dos años para cuando el Estado llegara y no quedara litio me parece un chantaje inaceptable”. Agregó que “no está disponible para que el Estado de Chile haga una alianza con SQM”.
De todos modos, en el sector minero destacan la importancia de mantener un diálogo abierto entre el Estado y la industria privada para asegurar el desarrollo sustentable y competitivo de la industria del litio, recurso clave para la economía chilena y el desarrollo de energías limpias.
Sin embargo, la postura de Jara refleja una crítica profunda al acuerdo vigente. Aunque el diseño contempla que Codelco mantenga una participación mayoritaria en la futura sociedad mixta, la exministra cuestiona el fondo político del acuerdo y el modelo de desarrollo productivo que propone.
Así lo expresó en Vía X: “Esto debiera ser un bien público para todos los chilenos. Yo no voy por el camino de la licitación; no quiero que esto esté en manos de privados”.
La nacionalización de la gran minería en la Convención Constitucional
El enfoque de Jara también se acerca a iniciativas que su partido apoyó durante el primer proceso constituyente, como la nacionalización de la gran minería del cobre, litio y oro. La Comisión de Medio Ambiente aprobó la propuesta, pero el Pleno la rechazó.
En ADN, Jara defendió el control estatal de los minerales estratégicos como una acción histórica: “Imagínese si el presidente Frei Montalva no hubiese chilenizado el cobre, el presidente Allende no hubiese avanzado hacia la nacionalización, hoy día el cobre no sería de los chilenos”.
Un perfil ideológicamente definido
En el actual contexto, la candidatura de Jeannette Jara representa un perfil ideológico dentro del oficialismo que busca fortalecer la presencia de la izquierda, en parte importante respecto a la minería y al control estatal de los recursos naturales.
El resultado de las elecciones primarias muestra un oficialismo con base reducida y una opción presidencial que ahora se inclina con mayor claridad hacia la izquierda. Así, la campaña que se avecina tendrá probablemente al control y la gestión del litio y la minería como uno de sus ejes centrales, donde la propuesta comunista buscará redefinir el modelo vigente.














