La producción de oro en Chile vivirá un repunte histórico durante 2025, con un crecimiento proyectado de al menos un 25%, según informó el Diario Financiero. Este aumento se explica principalmente por la entrada en operación del proyecto Salares Norte, desarrollado por la sudafricana Gold Fields en la Región de Atacama, el primer desarrollo greenfield aurífero en una década en el país.
Este solo proyecto aportará 10 toneladas de oro durante el año, lo que representa casi un 15% de la producción total de Gold Fields y cerca del 28% de la producción nacional de 2024, que alcanzó las 36 toneladas. Así, Chile se aproxima al umbral de las 45 toneladas anuales, cifra que no se veía desde 2016, y se posiciona como un serio candidato para entrar al top 20 de los mayores productores de oro del mundo, donde hoy lideran China, Rusia y Australia.
El renovado interés por los distritos auríferos chilenos, como el cinturón de Maricunga, también se refleja en nuevos desarrollos. La canadiense Rio2 avanza en su proyecto Fénix Gold, con una inversión de US$ 235 millones, que espera iniciar producción en 2026. A esto se suma la reciente iniciativa de Mantos de Oro (Kinross) para extender la vida útil de sus operaciones en La Coipa y Purén, con una inversión de US$ 113 millones.
Pese a que la proporción de inversión minera dedicada al oro ha disminuido en la última década —pasando de un 19% a un 2% del total minero proyectado—, expertos como Álvaro Merino, de Núcleo Minero, destacan que la industria aurífera sigue en una “posición expectante”. Con menos trabas burocráticas en la tramitación de proyectos, el oro podría “volver a brillar” con fuerza en la minería chilena.














