Barrick Gold Corporation ha manifestado públicamente su oposición al intento del gobierno de Mali de tomar el control administrativo diario del complejo minero Loulo-Gounkoto, tras una solicitud formal presentada por las autoridades ante el Tribunal Comercial de Bamako el pasado 8 de mayo. La minera canadiense sostiene que no existe fundamento legal ni práctico que justifique tal medida, y espera un fallo sobre el caso el próximo 2 de junio.
La solicitud del gobierno busca imponer una administración provisional a través de un administrador judicial designado. Sin embargo, Barrick subraya que esta acción carece de precedentes y contraviene tanto la legislación maliense como los acuerdos contractuales vigentes, vulnerando los principios del debido proceso y la cooperación entre inversionistas y Estados.
La tensión ha escalado tras la detención prolongada —por más de cinco meses— de varios empleados de Barrick, así como por el bloqueo de exportaciones de oro y la incautación de producción almacenada en el complejo. A pesar de ello, la compañía ha continuado pagando salarios y sosteniendo sus operaciones mensualmente, demostrando su compromiso con los trabajadores y contratistas locales.
“Este intento de intervención ignora nuestras garantías legales y pone en riesgo la sostenibilidad de la operación y el valor para los accionistas”, indicó la empresa en su declaración oficial.
En una carta reciente al Ministro de Economía y Finanzas de Mali, Barrick reafirmó su disposición a retomar el diálogo para alcanzar un acuerdo satisfactorio que permita liberar a los trabajadores detenidos y reanudar las actividades en el sitio.
Camino hacia el arbitraje internacional
Con una trayectoria de casi 30 años en Mali, Barrick ha contribuido significativamente al desarrollo económico y social del país. Sin embargo, frente a las acciones unilaterales del gobierno, la empresa ha iniciado un proceso de arbitraje internacional, en concordancia con los mecanismos de resolución de controversias estipulados en las Convenciones Mineras.
La minera reafirmó su compromiso de proteger sus inversiones, defender la integridad de sus operaciones y buscar justicia para sus trabajadores detenidos injustamente, advirtiendo que acciones como estas socavan la confianza en el marco legal y el desarrollo a largo plazo del sector minero en Mali.
FUENTE: Barrick














