Qué es «Vamos al Lab» y para qué sirve
«Vamos al Lab» es una iniciativa del Círculo del Pilotaje del CNP que acerca al ecosistema de innovación a las capacidades que existen en Chile para desarrollar validaciones y pilotajes. En términos simples, el pilotaje es la etapa en que una tecnología ya probada en laboratorio se ensaya a mayor escala y en condiciones controladas, un paso previo y clave antes de usarla en una faena real.
El objetivo es dinamizar al sector y atender los problemas de la minería con soluciones hechas en Chile. Por eso, cada edición lleva a los participantes a recorrer instalaciones reales de investigación y desarrollo.
Un recorrido por la cadena de la innovación
La jornada partió con una charla técnica sobre pulpas y relaves —la mezcla de agua y mineral molido, y los desechos que quedan tras procesarlo— seguida de la presentación del proyecto Corfo de Reconversión Tecnológica de Relaves.
Luego, un recorrido guiado por expertos mostró las oportunidades que ofrecen distintas tecnologías en cada etapa del proceso: la ideación de un proyecto, el prototipado, las pruebas de laboratorio, la gestión de datos y el pilotaje en ambiente controlado. El circuito incluyó varios laboratorios de CIMS:
- El laboratorio de caracterización de pulpas, único acreditado en Chile y el mundo, capaz de analizar las propiedades físicas de minerales, concentrados, relaves y pulpas.
- El laboratorio de transporte de pulpas.
- El laboratorio de hidrometalurgia (los procesos que usan soluciones acuosas para extraer metales).
- El laboratorio de preparación de muestras.
- El equipamiento de pilotaje tecnológico y el centro de datos de CIMS.
«Coopetición»: competir y colaborar a la vez
Matías Castro, gerente técnico del CNP, destacó el valor de generar espacios donde actores que compiten en el mercado igual puedan trabajar juntos. «Eso es parte de lo que entendemos por coopetición: empresas que pueden competir, pero que también son capaces de trabajar juntas frente a desafíos comunes», explicó.
Castro añadió que este tipo de instancias ayuda a avanzar de forma más efectiva. «No se trata solo de tener una buena idea, sino de conectarla con las capacidades adecuadas, probarla y hacerla madurar. Estas actividades ayudan a acelerar ese proceso», sostuvo.
Por su parte, Millaray Hernández, gerente general del CIMS —al que definió como el brazo de innovación del Grupo JRI—, valoró la conexión con el ecosistema. «Solo así podemos materializar que la innovación se convierta en algo aplicado para la industria, transformando buenas ideas en soluciones disponibles para que la industria resuelva sus problemas», indicó.
La mirada de los participantes
Entre los asistentes hubo startups y centros internacionales. Paulina Vergara, CEO de MAINERAL, una startup dedicada a la búsqueda de depósitos de tierras raras (un grupo de elementos críticos para la electrónica y las energías limpias), valoró el acceso a las nuevas instalaciones de análisis químico de CIMS. «Es precisamente lo que estamos buscando, ya que parte muy importante de nuestro quehacer es tomar muestras de suelo y hacerles análisis químicos», señaló.
Desde el extranjero, Miquel Rovira, director del área de sostenibilidad de Eurecat, centro tecnológico de Cataluña con operaciones en Chile, se mostró impresionado por el nivel de las instalaciones y las posibilidades de escalamiento. «Este tipo de experiencias demuestran la factibilidad de escalar a nivel de planta piloto (…). No se puede pasar del laboratorio a escala industrial directamente», comentó.
El desafío de los relaves
Uno de los proyectos que despertó mayor interés fue el asociado a los relaves, uno de los grandes problemas ambientales de la industria. Según el centro, Chile genera un enorme volumen de este material y se estima que hacia 2045 el país no tendrá espacio suficiente para depositarlo. Frente a ese escenario, CIMS trabaja en innovar la cadena de producción de relaves para revalorizar esos desechos y extraer minerales con potencial.
Karin Mora, coordinadora de ecosistema del CNP y líder del programa Círculo del Pilotaje, resumió el sentido de la actividad. «Uno de los principales desafíos de la innovación es generar conexiones efectivas entre quienes desarrollan tecnología y quienes necesitan implementarla», afirmó, y agregó que el trabajo del programa apunta a «acelerar la adopción de soluciones innovadoras para una minería más competitiva y sostenible».
Qué es el Centro Nacional de Pilotaje
El Centro Nacional de Pilotaje (CNP) nació en 2020 como una corporación privada sin fines de lucro, a partir de un programa de fortalecimiento y creación de capacidades tecnológicas de Corfo. Hoy se posiciona como un articulador técnico entre el sector público y privado para la validación de tecnologías. Basado en los principios de confianza, neutralidad y excelencia, busca acelerar la entrada de innovaciones tecnológicas al mercado minero.














