El Departamento de Metalurgia de la Universidad de Atacama desarrolló una ruta tecnológica para la valorización integral de relaves de cobre, financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Atacama. La investigación demostró que es posible generar dos subproductos de alto valor: un concentrado de pirita con contenido relevante de cobalto y un concentrado de magnetita, materia prima clave para la fabricación de acero.
El hallazgo cobra relevancia frente a la transición energética, donde el cobalto es un mineral crítico para baterías recargables. Los relaves de cobre presentes en Atacama y Coquimbo podrían transformarse, en el mediano plazo, en una fuente alternativa de minerales estratégicos, incluyendo cobalto y, eventualmente, tierras raras.
Junto a esto, el estudio reveló que una fracción significativa de estos recursos se puede incorporar como sustituto de áridos y cemento en la construcción. Lo anterior, además de recuperar subproductos, avanza en la reutilización industrial de los relaves, reduce sus volúmenes y mitiga su impacto ambiental.
20 años de minería circular
La iniciativa se enmarca en la línea de valorización y reutilización de residuos mineros, en la que la Universidad de Atacama tiene más de 20 años de experiencia. La producción anual de relaves en Chile alcanza cerca de mil millones de toneladas, un desafío considerable para comunidades y ecosistemas, especialmente en ciudades con fuerte tradición minera como Copiapó, Tierra Amarilla y Andacollo.
El Dr. Danny Guzmán Méndez, académico del Departamento de Metalurgia y director del proyecto “Desarrollo de tecnologías para la valorización de relaves de cobre; una ruta hacia una solución final”, afirmó: “Como universidad pública de carácter regional, estamos comprometidos con las problemáticas del territorio”.
Agregó: “El reprocesamiento y reutilización de relaves es una línea prioritaria, ya que permite avanzar hacia una minería más sostenible, clave para el desarrollo de nuestras regiones. Al mismo tiempo, el mundo demanda cada vez más minerales críticos para enfrentar la transición energética, y debemos estar preparados para responder a ese desafío”.
El investigador destacó que tras la extracción de pirita con cobalto y magnetita, el material remanente puede revalorizarse en la construcción. “Hoy, la industria del cemento utiliza cenizas volantes de termoeléctricas como material suplementario. Nuestros resultados muestran que parte del relave de cobre puede cumplir una función equivalente, sin afectar la resistencia mecánica ni generar liberación de elementos peligrosos para el medioambiente o la salud”, señaló.
“Esto adquiere especial relevancia en el contexto del plan de descarbonización, que proyecta el cierre progresivo de las termoeléctricas”, agregó.
Se comprobó también que la fracción más gruesa del relave puede reemplazar parcialmente la arena en morteros, sin deterioro de sus propiedades mecánicas. “Este tipo de soluciones también contribuye a disminuir la extracción de áridos desde cauces naturales, una actividad que genera impactos significativos en los ecosistemas”, sostuvo.
Los resultados posicionan a los relaves de cobre como algo más que un pasivo ambiental: como una oportunidad para desarrollar nuevas cadenas de valor, integrando minería y construcción bajo un enfoque circular y de sostenibilidad territorial.












