Márgenes históricos y repunte de pedidos
Los números de Weir en 2025 reflejan una operación aceitada. Los ingresos por venta de repuestos y servicios (Aftermarket o AM) crecieron un 8%, demostrando la alta demanda y el nivel de actividad en las minas a nivel global.
Sin embargo, la gran victoria para los accionistas estuvo en la rentabilidad. El margen operativo ajustado alcanzó un histórico 20,2% (un aumento de 150 puntos base). Esto se explica por la suma de dos factores: la inyección de ingresos recurrentes de alto margen provenientes de sus nuevas plataformas digitales y los ahorros por £59 millones logrados a través de su programa de Excelencia en el Desempeño.
La revolución digital y el «golpe» en Chile
El 2025 será recordado como el año en que Weir redibujó sus fronteras comerciales. La compañía consolidó su nueva división de «Soluciones de Software» mediante las millonarias adquisiciones de Micromine y Fast2Mine, logrando que los ingresos recurrentes anuales de Micromine crecieran un espectacular 24%.
En paralelo, fortalecieron su presencia física en mercados mineros de primer nivel:
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Norteamérica: Reforzaron su posición con la compra de Townley.
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Chile: Aceleraron la estrategia de venta directa (go-direct) de su división ESCO mediante la adquisición estratégica de ESEL, buscando capturar un mayor valor en el ecosistema cuprífero más grande del mundo.
La visión hacia 2026
Para el CEO de Weir, Jon Stanton, el portafolio actual de la compañía los deja en una posición inmejorable para enfrentar los próximos años.
«En 2025 logramos un progreso estratégico significativo al avanzar en nuestra estrategia de crecimiento con inversiones significativas en el ámbito digital, expansión geográfica y extensiones de productos (…) Nuestra cartera de hardware líder en el mercado y la creciente suite de soluciones de software nos posicionan para beneficiarnos de los vientos de cola estructurales a largo plazo en la industria minera».
Para 2026, la compañía proyecta seguir creciendo en ingresos, utilidades y márgenes, apuntando a alcanzar £90 millones en ahorros acumulados y consolidando a Weir no solo como un proveedor de equipos, sino como el cerebro tecnológico detrás de las minas del futuro.













