La receta: Cobre caro y costos «al hueso»
El reporte financiero revela que los ingresos del grupo escalaron un 30% hasta los US$ 8.620 millones. Pero la clave no estuvo solo en vender más caro, sino en producir más barato.
Iván Arriagada, Presidente Ejecutivo de Antofagasta plc, destacó la gestión interna como el motor de este éxito:
«Logramos un EBITDA récord de US$ 5.202 millones. Esto fue el resultado de haber mantenido nuestra disciplina operacional y de los mayores precios del cobre y subproductos como oro y molibdeno».
El dato técnico que impresiona a los analistas es la caída del Costo Neto de Caja, que bajó un 27% hasta los US$ 1,19 la libra, gracias en gran parte al excelente desempeño de los subproductos (oro y molibdeno) que ayudaron a «pagar» la operación.
Impacto País: US$ 1.088 millones en impuestos
El buen año de la minera privada también es una buena noticia para la billetera fiscal. La compañía reportó que generó US$ 1.088 millones en impuestos para el Estado de Chile, un aumento de US$ 333 millones en comparación con 2024. Estos recursos provienen tanto del impuesto a la renta como del Royalty Minero, consolidando el aporte del sector a las arcas públicas.
Inversión Futura: Nueva Centinela
Mirando hacia adelante, la compañía no baja el ritmo. Para 2026, Antofagasta plc anunció un plan de inversiones (Capex) de US$ 3.400 millones. El foco principal sigue siendo el megaproyecto Nueva Centinela (segunda concentradora), además de obras claves en Los Pelambres como la ampliación de la desalinizadora.
La meta productiva para este 2026 se fijó entre 650.000 y 700.000 toneladas de cobre fino, apostando a que el mercado mantendrá su hambre por el metal rojo debido a la electromovilidad y la transición energética.













