Fundada en Chile en 2018, la empresa nació con esta premisa: “si se puede medir bien, se puede decidir mejor”. Su propuesta inicial fue crear soluciones que permitieran captar y transmitir datos en lugares sin señal, con climas extremos y donde el costo de no contar con información precisa es alto.
José Valenzuela, fundador y CEO de WOLKE, explica que la compañía se especializa en conectar activos críticos con datos confiables a través de equipos autónomos y con comunicaciones redundantes, evitando que la continuidad operacional dependa de visitas constantes a terreno. “Combinamos capacidades en instrumentación e IoT, firmware y comunicaciones para entornos exigentes —desde LTE/4G y LTE privada hasta conectividad satelital cuando corresponde—, plataformas cloud e integración con sistemas industriales como SCADA y DCS”, señala Valenzuela.
WOLKE se enfoca en instrumentar, conectar y operar redes de monitoreo en activos críticos como agua, relaves, variables ambientales y equipamiento en condiciones extremas. Su objetivo es proporcionar “datos continuos, audibles y accionables”, con almacenamiento local y redundancia de comunicación. Esto asegura que la información esté disponible incluso cuando las condiciones ambientales son adversas, como en lugares con radiación solar, frío extremo, viento o salinidad.
Monitoreo continuo y flexibilidad
Para Valenzuela, lo que diferencia a WOLKE de otras soluciones es su diseño orientado a la realidad de faena, teniendo en cuenta las limitaciones de distancia, clima, energía y conectividad. El gestor destaca que, a diferencia de soluciones que funcionan solo “a ratos”, la propuesta de WOLKE busca garantizar que el monitoreo sea continuo y operable en todo momento. Indicó que esto se logra gracias a equipos robustos, de bajo consumo energético y con autonomía, así como a una conectividad adaptada a las necesidades de cada sitio, utilizando tecnologías como LoRaWAN, 4G/LTE y respaldo satelital.
Otro apunto que destacó de la oferta de WOLKE es la flexibilidad. La compañía trabaja para que los datos y la operación queden en manos del cliente, lo que permite que la solución se adapte a sus estándares, sin atarse a un único proveedor ni limitar el crecimiento de la operación. “La solución se adapta a la operación, no la operación a la solución”, enfatiza Valenzuela.
El público objetivo de WOLKE se encuentra principalmente en las áreas de Medio Ambiente, Recursos Hídricos y Geotecnia/Relaves de las compañías mineras. La empresa busca llegar tanto a equipos internos de la operación como a integradores que necesiten garantizar que las soluciones tecnológicas funcionen de manera continua y efectiva en terreno, expuso.
Avances y proyecciones
El gestor señaló que en 2025, WOLKE logró importantes avances, como la adaptación de MUSUX para operar en ambientes marinos y la incorporación de capacidades geotécnicas en VigiaBOX. Asimismo, la compañía firmó acuerdos clave con empresas del sector, en línea con la consolidación de su presencia en el mercado. Para 2026, WOLKE planea expandir su alcance, aumentar la automatización de sus soluciones y seguir trabajando en colaboración con especialistas e ingenierías para codiseñar soluciones completas para la industria minera.
A largo plazo, WOLKE aspira a ser el estándar de monitoreo en terreno para medio ambiente, recursos hídricos y relaves, ofreciendo una capa de visibilidad que permita una detección temprana de problemas y decisiones oportunas, respaldadas por evidencia confiable. “La diferencia entre un evento y un desastre suele ser tiempo y visibilidad. Nuestro anhelo es que ese tiempo juegue a favor: que lo que pasa en terreno se vea a tiempo, quede registrado y se pueda demostrar”, concluye Valenzuela.














