“Minería 360: Procesos inteligentes, equipos diversos, resultados extraordinarios” fue el título de la charla magistral que Makarina Orellana, presidenta de Minexcellence 2025 y gerente de Operaciones de Compañía Minera del Pacífico (CMP), ofreció durante la décima versión del evento organizado por Gecamin y que cubrió InfoMINERIA.
Ante una audiencia especializada, Orellana destacó que, si bien la eficiencia operativa y la rentabilidad son factores clave, por sí solas ya no son suficientes para garantizar la sostenibilidad y el compromiso organizacional a largo plazo.
El propósito como eje esencial de la estrategia organizacional
Orellana analizó la evolución de las estrategias corporativas y señaló que conceptos tradicionales como visión, misión y valores, que apelan a la racionalidad, fallan al conectar emocionalmente con las personas. “Porque en minería, como en la vida, el propósito inspira acción, transforma culturas y genera excelencia”, resaltó.
En base a la premisa de que “la gente no se compromete con un capítulo, se compromete con un sueño”, la ejecutiva destacó que CMP adoptó una estrategia centrada en el propósito.
Orellana explicó que estudios de entidades como McKinsey & Company y Harvard Business Review respaldan que un propósito coherente, además de mejorar el compromiso y la retención de talento, impulsa un mejor desempeño financiero.
La expositora subrayó que el propósito debe ser el eje central de la estrategia organizacional. Indicó que, aunque visión y misión siguen siendo relevantes, el propósito tiene un impacto más profundo y duradero. Este enfoque desafía la minería tradicional, donde la eficiencia y rentabilidad a menudo prevalecen sobre los aspectos humanos y sociales de la operación.
El modelo GRP: enfoque preventivo y gestión integral
Un eje técnico esencial de la presentación fue la explicación de cómo CMP materializa su propósito mediante su modelo de gestión: Gestión de Riesgo de los Procesos (GRP).
Orellana detalló que este sistema evoluciona el ciclo tradicional de Deming —conocido como el ciclo PDCA (Plan, Do, Check, Act)—, que se enfoca en la mejora continua mediante la planificación, ejecución, verificación y ajuste. En cambio, el modelo GRP se estructura en un “mandala” de seis pasos (o cajas) que integran personas, procesos y activos.
Indicó que la clave del modelo radica en el enfoque preventivo. Mientras la industria tradicional suele responsabilizar al ejecutor (Caja 6) cuando ocurre un incidente, la GRP busca las causas raíz en la planificación y definición de riesgos y controles (Cajas 1, 2 y 3).
“En la Caja 1 tenemos los mapas de proceso. Todos los procesos, subprocesos, actividades y tareas están mapeados y rigurosamente registrados en el sistema. Aunque parezca básico, no lo es. La mayoría de los incidentes ocurren por eventos que no tenemos mapeados”, sostuvo.
En la Caja 2 se definen los riesgos asociados a esas tareas, cubriendo tres ámbitos: personas, procesos y activos. En la Caja 3 se establecen los controles para los riesgos identificados, utilizando herramientas críticas como la verificación en terreno y los estándares de control de fatalidades.
“El único lugar donde tenemos la capacidad de generar valor es en la planificación. En la ejecución ya todo está determinado”, recalcó Orellana, destacando la importancia de herramientas como la Reunión de Inicio de Turno (RIT), una práctica transversal que realiza diariamente incluso el Comité Ejecutivo de la compañía.
Expuso que este enfoque preventivo y sistémico ha permitido a CMP no solo administrar sus operaciones, sino gestionar el negocio de manera integral, incorporando mantenimiento, operaciones y capital humano bajo una misma lógica de riesgo y aprendizaje.
Orellana destacó la importancia crítica del RIT: “Es el momento para hacer una buena planificación, mapear los riesgos y definir sus controles”. Añadió que una tarea sin incidentes es el resultado de una planificación sólida en las Cajas 1, 2 y 3.
“Es tan importante este RIT que toda la compañía lo tiene. Absolutamente todos se reúnen a diario para revisar lo que se está planificando y los riesgos de cada proceso”, concluyó, señalando: “Ojalá nos tomemos todo el tiempo necesario para robustecer la planificación de un proceso y garantizar que el resultado sea de excelencia”.
Resultados en seguridad y producción que validan el modelo
Se planteó que los resultados validan la tesis de que un buen sistema de gestión, alineado con un propósito claro, impacta directamente en los indicadores operacionales y financieros de la compañía.
La ejecutiva reveló que, gracias a la implementación de la GRP y la claridad de propósito, CMP logró disminuir la accidentalidad en un 75% en los últimos cuatro años, alcanzando los índices más bajos de la industria en términos de frecuencia y gravedad.
Indicó que, paralelamente, la compañía aumentó su producción en más del 20% en los últimos cinco años, con mejoras significativas en el margen por tonelada, lo que ha tenido un impacto positivo directo en la rentabilidad de la empresa.
Se recalcó que la mejora en la seguridad, junto con el incremento de la producción, demuestra que la minería debe gestionarse de una manera integral, donde el propósito y la eficiencia no son objetivos opuestos, sino complementarios.

Compromiso ético y estratégico en la vinculación territorial
Finalmente, Orellana destacó el carácter distintivo de CMP como el principal productor de hierro del país, responsable del 95% del total nacional. Sin embargo, el dato que más resonó fue la profunda vinculación territorial de la empresa: el 98% de los trabajadores vive en las comunas donde se ubican las operaciones.
La expositora planteó que esta baja tasa de conmutación refuerza la responsabilidad de la compañía con el desarrollo local, un factor que Orellana considera esencial para enfrentar los desafíos de la industria, como la digitalización, las exigencias ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y la variabilidad de los precios.
El vínculo con el territorio se presentó no solo como un compromiso ético, sino también estratégico. Orellana resaltó que este enfoque contribuye a crear una minería más sostenible, basada en una relación de confianza y responsabilidad con las comunidades.
Se postuló que lo anterior, además de fortalecer el capital social, asegura un impacto mutuamente beneficioso para todos los involucrados.
La colaboración como clave
La presidenta de Minexcellence 2025 cerró su exposición con un llamado a la colaboración y una cita de Steven Johnson, autor especializado en innovación, para recordar cómo maduran estos procesos: “Las buenas ideas no surgen de golpe. Son pequeñas, pero se van madurando con el tiempo. Y la única forma de hacer que maduren es compartiéndolas”.
Junto a esto, la gerente de Operaciones de CMP reafirmó el rol de conferencias como Minexcellence como espacios vitales para edificar el futuro del sector: “La forma que tenemos hoy día de abordar los desafíos de la industria minera es colaborar”. Esto permitiría a la industria avanzar hacia un futuro más innovador, sostenible y responsable.














