La industria minera chilena atraviesa un proceso de transformación profunda, guiado por la innovación, la sostenibilidad y la necesidad urgente de formación de talento que sostendrá a la industria en las próximas décadas. Esta evolución ha impulsado al ecosistema minero a crear programas formativos que abarcan desde la educación básica hasta el liderazgo empresarial regional, con el objetivo de cerrar brechas laborales y preparar a los futuros profesionales para un sector cada vez más tecnológico, integrado y multidisciplinario. Hoy, las compañías mineras buscan perfiles diversos tecnológicos, científicos, sociales y creativos capaces de responder a las demandas del siglo xxi en un entorno productivo altamente competitivo.
El acercamiento temprano a las nuevas generaciones es una pieza clave de esta estrategia. Con ese propósito nació activa tu talento minero, un curso e-learning basado en vodcasts y metodología rapid learning que busca inspirar a estudiantes y mostrarles las rutas reales de desarrollo laboral que ofrece la industria. Su contenido fue diseñado con la participación directa de jóvenes a través de talleres y focus groups, lo que permitió abordar temas relevantes como los avances tecnológicos, la sostenibilidad ambiental, la diversidad e inclusión, la cadena de valor y las habilidades necesarias para el trabajo moderno. Para natalia morales, gerenta del consejo de competencias mineras (alianza ccm-eleva), el objetivo es “conectar a las nuevas generaciones con una minería que evoluciona, que innova y que abre oportunidades para múltiples talentos”, además de visibilizar las distintas rutas formativas disponibles.
formación técnica y liderazgo territorial: el motor del cambio
El fortalecimiento del talento también avanza desde la educación técnica y desde la formación de líderes regionales. Uno de los aportes más sólidos proviene de sigdo koppers ingeniería y construcción (skic), a través de la fundación educación chile dual. Desde 2016, su modelo de formación dual ha permitido que estudiantes de liceos técnicos combinen clases teóricas con experiencia práctica en empresas, generando más de 25.000 jóvenes formados, 500 liceos articulados y más de 1.100 docentes capacitados. Este sistema eleva la empleabilidad juvenil y potencia la inserción femenina en áreas técnico-profesionales, alineando la educación con las necesidades reales del sector productivo.
Desde regiones también se impulsa la formación de talento. En atacama, corproa promueve el diplomado en gestión y comunicación para líderes gremiales, orientado a desarrollar capacidades en empresarios y profesionales con una mirada descentralizadora. El programa con becas completas busca consolidar liderazgos regionales capaces de resguardar la identidad territorial, fortalecer la gestión gremial y mejorar la calidad de vida local. Juan josé ronsecco, presidente de la entidad, destaca que se trata de un compromiso para preparar a quienes deberán conducir el desarrollo futuro de la región.
La innovación educativa también llega a la enseñanza básica. El proyecto rien (robótica integral educativa y neurociencia), desarrollado por skic junto a neurouc, fundación mustakis y fundación kiri, acerca la robótica a estudiantes de 4° básico de manera lúdica e inclusiva. La iniciativa integra herramientas socioemocionales sustentadas en neurociencia y ha mostrado resultados concretos: un aumento del 7% en la asistencia escolar y mejoras de 6% en lenguaje y 16% en matemáticas según la prueba simce. Para vanessa farrugia, gerenta de personas y sostenibilidad de skic, el modelo es escalable y proyecta llegar a más de 4.000 niños, con posibilidades de ser replicado en distintas regiones del país.














