El Simposio de Ingeniería en Minas (SIMIN) de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) inició su 24ª edición, consolidándose como uno de los eventos más relevantes en la minería nacional. Organizado por estudiantes del Departamento de Ingeniería en Minas, este encuentro fortalece la conexión entre la academia, la industria y la innovación tecnológica.
“Abrimos una nueva edición de un encuentro que, desde 1979, conversa con la experiencia, cuando el aula se encuentra con la faena y la curiosidad se transforma en soluciones”, afirmó Millar, quien con solo 24 años asumió este desafío.
La presidenta recalcó que “SIMIN 2025 no parte hoy, sino que es un proceso tejido durante meses, con trabajo silencioso, ensayos, correcciones, y equipos que aprenden a planificar, comunicar y ejecutar”. Así resaltó el esfuerzo organizativo previo.
Millar también detalló las actividades previas al simposio, que incluyeron charlas con actores de la industria como Anglo American, Enaex, METSO, y Geoblast, así como workshops técnicos y la ronda de negocios, que por primera vez abrió el evento.
La importancia de la interacción entre la academia y la industria
La organizadora subrayó la importancia de la interacción entre la academia y la industria, esencial para la innovación en el sector. “Quisimos que el aprendizaje se viviera con las manos antes del plenario. Por eso abrimos cinco workshops”, detalló.
Explicó que estos talleres permitieron a los estudiantes experimentar de manera práctica áreas como la mecánica de rocas, la planificación minera y el modelado geológico, brindándoles herramientas para enfrentar los desafíos reales del sector. “Hemos tenido mucho público y todos los talleres han sido exitosos”, manifestó, destacando la alta participación y el interés generados.
Si bien se realizan congresos similares de manera constante, la gestora destacó que este evento brinda una oportunidad especial a los estudiantes para presentar sus tesis, algo que normalmente solo queda en el proyecto de título, creando así un puente entre la industria y los memoristas.
Asimismo, durante la presentación inaugural, expuso que el evento no solo se enfocó en la educación práctica, sino también en áreas clave para la minería del futuro, como la transición energética y los minerales críticos, que fueron ejes centrales de las charlas y los paneles del evento.
La ronda de negocios es un componente clave de esta edición, que facilita un espacio para conectar a las empresas mineras con los estudiantes y emprendedores. “Queremos que de esta ronda salgan reuniones de seguimiento, pilotos y acuerdos que podamos mirar con orgullo cuando cerremos el año”, destacó.
Enfatizó la importancia de impulsar proyectos concretos y que la instancia sea provechosa para el ecosistema minero, y atractiva y útil para las empresas.
Ministra Aurora Williams resalta el compromiso con los próximos profesionales
La ministra de Minería, Aurora Williams, tuvo un destacado espacio en la inauguración, donde recalcó la importancia de este simposio y apuntó al compromiso del ministerio con la formación de nuevas generaciones de profesionales para la industria.
“Este es un evento que por más de 40 años ha sido organizado ininterrumpidamente por las distintas generaciones de estudiantes del Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Santiago. Representa una verdadera escuela de liderazgo, compromiso y visión de futuro para la minería chilena”, afirmó la autoridad.
Agregó que reconoce a la USACH como una generadora de talento para sostener la industria que Chile ha construido, pero sobre todo, para hacernos cargo de la industria que hoy está desafiada en el mundo.

Director de Ingeniería en Minas, Juan Pablo Vargas, ahonda en los nuevos desafíos
Juan Pablo Vargas, director del Departamento de Ingeniería en Minas de la USACH, destacó la relevancia del evento en el actual contexto: “La minería 4.0 nos invita a abrazar la digitalización, la automatización, la inteligencia y ver qué hace la minería 5.0″.
El gestor sostuvo que los ejes temáticos de SIMIN reflejan precisamente los desafíos que deben abordar: “La minería 4.0 nos desafía a integrar tecnologías disruptivas para mejorar la eficiencia y la seguridad, mientras que la minería verde y no tradicional nos reta a adoptar energías renovables y minimizar el impacto ambiental”.
Agregó que los minerales críticos nos posicionan como actores clave de la transición energética global, especialmente el litio, el cobre y otros elementos fundamentales para las tecnologías limpias.
Vicerrectora Maritza Páez apunta al liderazgo estudiantil en la renovación de la minería
Maritza Páez, vicerrectora de la USACH, también destacó el alcance de la actividad: “Este evento, organizado con dedicación y visión por el Centro de Estudiantes del Departamento de Ingeniería en Minas, demuestra que las nuevas generaciones no solo heredan una tradición de excelencia, sino que también la renuevan con ideas frescas, compromiso social y una mirada estratégica sobre los desafíos del siglo XXI”.
La académica recalcó el liderazgo estudiantil y la renovación de la industria minera a través de nuevas perspectivas. Asimismo, apuntó al compromiso de la universidad con una formación técnica rigurosa, además de un pensamiento crítico orientado al bien común, crucial para la formación de ingenieros conscientes de los desafíos éticos y sociales de la minería.
Marcelo Aranzibia (Maptek) destaca el impacto global de los profesionales chilenos en minería
Marcelo Aranzibia, vicepresidente senior de Maptek, compartió una reflexión desde el mundo empresarial: “Recuerdo las definiciones de inteligencia artificial, que nos hablan de transformación digital en toda la cadena de la minería, basada en automatización, conectividad, analítica avanzada, big data y lo más importante, inteligencia artificial demostrable y aplicable”.
En esa línea, destacó la relevancia de la digitalización en el futuro de la minería: “Muchos en la industria han tocado inteligencia artificial en algún momento. Es una herramienta diaria en la producción, tanto académica como en la práctica minera”.
En otro ámbito, resaltó la importancia de los ingenieros de minas nacionales hacia el mundo: “En Chile, la empleabilidad de un ingeniero de minas es del 75% a 80%. El 20% restante puede trabajar en áreas como servicios a la minería, emprendimiento o emigrar a otros países”. De hecho, recalcó: “Chile es crucial para la minería, y los ingenieros formados aquí tienen una alta demanda internacional”.
Un cambio cultural
Graciela Millar cerró su intervención con un mensaje sobre el impacto cultural del evento: “El comité organizador de SIMIN 2025 lo conformamos 50 personas que, con profesionalismo y cariño, hemos empujado este proyecto hasta aquí. Hoy celebramos este hito que nos llena de orgullo. Por primera vez, SIMIN cuenta con un comité paritario, con una directiva mitad mujeres, mitad hombres”.
Planteó que esto no es un gesto simbólico, sino un cambio cultural que enriquece la toma de decisiones, mejora la calidad del trabajo y envía una señal clara de que la diversidad fortalece a la minería: “Este es, sin duda, uno de los grandes logros de esta edición”.
Asimismo, se dirigió a las empresas auspiciadoras por su apoyo: “Gracias por creer en el liderazgo estudiantil, por invertir en talento y por apostar a un espacio donde la academia y la industria se encuentran para construir confianza y resultados”.
Finalmente, la representante invitó a los asistentes a aprovechar cada espacio del evento, “hacer preguntas difíciles”, proponer ideas y buscar oportunidades reales para estudiantes y egresados. Llamó a transformar lo aprendido para llevarlo a mejoras concretas en ámbitos como seguridad, productividad, agua, energía, relaves y digitalización.














