Se trata de uno de los cinco diamantes amarillos de más de 100 quilates encontrados en Diavik en sus 22 años de operación. La mina se caracteriza por su producción de diamantes blancos de alta calidad, mientras que los diamantes amarillos representan menos del 1% de su extracción.
Un hallazgo extraordinario
El director de operaciones de Diavik Diamond Mines, Matt Breen, destacó la importancia de esta piedra única:
“Este diamante canadiense natural, con más de dos mil millones de años de antigüedad, es un milagro de la naturaleza y un testimonio de la habilidad y determinación de los hombres y mujeres que trabajan en el desafiante entorno subártico de Diavik”.
Desde su apertura en 2003, Diavik ha sido reconocida por la pureza y calidad de sus diamantes, extraídos de uno de los entornos más prístinos del planeta.
Compromiso con la sostenibilidad
Diavik opera con un fuerte enfoque en la sostenibilidad, utilizando energías renovables para reducir su impacto ambiental. En 2012, implementó una planta híbrida de energía eólica-diésel, y en 2024 finalizó la construcción de una planta solar para mejorar su eficiencia energética.
El valor de un diamante único
El gerente general de ventas y marketing de Rio Tinto Diamonds, Patrick Coppens, expresó su entusiasmo por este descubrimiento:
“La belleza y pureza de los diamantes de Diavik siguen despertando pasiones en todos los que los ven. Esperamos seguir de cerca el viaje de este diamante tan especial”.
Este extraordinario hallazgo refuerza el prestigio de Diavik como una de las fuentes más valiosas de diamantes en el mundo.
FUENTE: Rio Tinto














