Una seguidilla de accidentes en pocas semanas
La declaración detalla los casos recientes. Según la Cámara Minera, ocho trabajadores fallecieron en faenas durante las últimas tres semanas.
Entre ellos, el gremio mencionó a un mantenedor en Escondida, a un mecánico contratista de 49 años en Radomiro Tomic y a un perforista en Los Colorados, en Vallenar. A ellos se suman dos jóvenes subcontratistas sepultados por un alud en el rajo de El Teniente. También, un hombre de 66 años en una planta de Illapel y un operador de 61 años cuyo bulldozer cayó en un rajo de Taltal.
El llamado a los trabajadores
En su mensaje, la Cámara Minera puso el foco en el derecho a frenar una tarea. Así lo planteó su presidente, Manuel Viera, quien se dirigió a los trabajadores propios y contratistas.
«Si algo no está bien, deténganse. Nadie debe subir a un equipo con dudas», señaló. Según Viera, el derecho a parar una tarea insegura no es una concesión de la empresa, sino «la primera regla de oro» de la industria. En esa línea, agregó que el trabajador es «la última barrera» cuando los demás controles fallan.
Un mensaje a las empresas contratistas y mandantes
El gremio también apuntó a las empresas. Según la Cámara, cinco de los ocho fallecidos de estas semanas eran contratistas. Por eso, sostuvo que «la seguridad no se subcontrata» y que un trabajador externo merece el mismo entrenamiento, equipo y derecho a detenerse que el de dotación propia.
Respecto de las compañías mandantes, la organización afirmó que los sistemas de gestión «son solo papel» mientras no se cumplan en terreno. En concreto, señaló que había setenta medidas correctivas instruidas antes de dos de estas muertes. Asimismo, reconoció que este es el año más duro en producción en dos décadas, pero advirtió que la presión por toneladas «no puede bajar jamás a la línea de fuego».
Las peticiones a la autoridad
La Cámara Minera dirigió recomendaciones al Estado. Por un lado, valoró el relanzamiento de las 21 Reglas de Oro y el refuerzo de las fiscalizaciones anunciado por Sernageomin.
Por otro, advirtió que los recursos son insuficientes. «Nueve fiscalizadores para mil setecientas instalaciones no alcanzan», señaló Viera. Según el gremio, se necesitan investigaciones con plazo, conclusiones públicas y una autoridad con más recursos.
Un plan para la pequeña minería
La declaración también se dirigió a los pirquineros y pequeños mineros, mencionando a Combarbalá, Andacollo, Punitaqui, Tierra Amarilla e Illapel. Según la Cámara, esas localidades también sumaron víctimas este año.
Frente a eso, el gremio anunció que impulsará, junto a ENAMI y Sernageomin, un plan de asistencia técnica, fortificación y registro. El objetivo, indicó, es que ninguna faena quede fuera del sistema de seguridad.
Los compromisos del gremio
Finalmente, la Cámara Minera asumió una serie de compromisos. Entre ellos, convocar una pausa de seguridad en cada faena asociada, propia y contratista, e impulsar un estándar único de seguridad para mandantes y colaboradores.
A eso sumó la exigencia de un protocolo climático vinculante y el acompañamiento a las familias en el esclarecimiento de cada accidente. «Porque la minería la hacen personas. Y la vida está primero», cerró Viera, quien expresó su esperanza de que el próximo balance de Sernageomin no sume un nombre más.
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Preguntas frecuentes
¿Qué denunció la Cámara Minera de Chile? Una seguidilla de accidentes fatales en el sector. Según el gremio, en 2026 la minería chilena ya perdió a trece trabajadores, con seis muertes en los primeros catorce días de octubre, una cifra que supera la de todo 2025.
¿Qué pide la Cámara a los trabajadores? Que detengan cualquier tarea insegura. Según su presidente, Manuel Viera, el derecho a parar una tarea insegura es «la primera regla de oro» de la industria y el trabajador es la última barrera cuando los demás controles fallan.
¿Qué plantea sobre los contratistas? Que la seguridad «no se subcontrata». Según la Cámara, cinco de los ocho fallecidos de estas semanas eran contratistas, y sostiene que merecen el mismo entrenamiento, equipo y derecho a detenerse que el personal de dotación propia.
¿Qué pide a la autoridad? Más recursos para fiscalizar. El gremio valoró el refuerzo anunciado por Sernageomin, pero advirtió que «nueve fiscalizadores para mil setecientas instalaciones no alcanzan», y pidió investigaciones con plazo y conclusiones públicas.














