El valor estratégico de ir bajo tierra
Para NGEx, obtener este permiso en un proceso que ellos mismos catalogaron como «rápido», cambia las reglas del juego para la evaluación del proyecto.
Construir un acceso subterráneo permitirá a los ingenieros y geólogos llegar directamente al núcleo de alta ley del yacimiento. Esto tiene tres grandes beneficios operativos:
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Extraer material a granel para realizar pruebas metalúrgicas y de ingeniería precisas.
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Habilitar plataformas para perforar durante todo el año, esquivando las duras condiciones climáticas del invierno en la alta cordillera.
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Mejorar radicalmente la definición geológica del depósito.
«Una señal del compromiso de Argentina»
Wojtek Wodzicki, presidente y CEO de NGEx, celebró la resolución destacando la fluida relación que han construido con el gobierno local.
«Esta decisión de la Autoridad Minera de San Juan apoya nuestra estrategia de hacer avanzar a Lunahuasi de manera responsable (…) Esta aprobación es también una señal importante por parte de San Juan y de Argentina, que refleja su compromiso con el desarrollo minero responsable y las oportunidades económicas que este brinda», señaló el ejecutivo.
La hoja de ruta hacia fines de 2026
Con la DIA en mano, NGEx Minerals pisa el acelerador. La empresa ya comenzó a trabajar en los pasos previos para la construcción del túnel, lo que incluye la ingeniería de detalle, la selección de empresas contratistas y la preparación de las instalaciones en la superficie.
Si la tramitación de los permisos sectoriales restantes sigue su curso normal, la compañía tiene como objetivo iniciar el desarrollo subterráneo durante el cuarto trimestre de 2026.
Lunahuasi se encuentra en una ubicación privilegiada: el Distrito Vicuña, una frontera geológica compartida entre Chile y Argentina que ya alberga operaciones y megaproyectos de clase mundial como la mina Caserones, y los depósitos Josemaría y Filo del Sol.














