En una faena minera, un enfermero ocupacional pasa horas cargando manualmente los resultados de los exámenes médicos de cada trabajador en una planilla Excel. “Yo lo viví —contó César Muñoz, quien junto a José Tomás Corral creó Fivosh—: si el examen era ergonométrico o sensotécnico, podía tomar hasta 20 minutos por persona”.
Estas pruebas evalúan tanto la capacidad física para realizar tareas específicas como las habilidades sensoriales y técnicas —como la vista, la audición y la coordinación motora— necesarias para un desempeño seguro. “Cualquier error podía dejar a un trabajador contraindicado en la faena, y nadie lo notaba”, advirtieron.
Corral y Muñoz indicaron que hacer esta tarea manualmente, además de consumir tiempo valioso, vuelve la gestión reactiva, con un desfase considerable entre la recolección de datos y la toma de decisiones. “Hay una persona en la gerencia de salud que debe transcribir todo a Excel. Es ineficiente y genera desfases”, señalaron sobre el método tradicional.
Horas frente al Excel, minutos con inteligencia artificial
Frente a este panorama, explicaron que la propuesta de Fivosh busca reducir ese trabajo a segundos. “Está en línea con lo que exige el contexto actual. Solo subes el documento y la inteligencia artificial hace el resto”, detallaron.
Indicaron que la plataforma analiza automáticamente variables como el índice de masa corporal (IMC) y la presión arterial, aplicando criterios clínicos estandarizados para clasificar y alertar en tiempo real.
Del dato aislado a la visión integral
Los socios recalcaron que, antes, la información médica en la faena estaba fragmentada y que gran parte de la revisión la llevaba una sola persona, lo que aumentaba el riesgo de errores y pérdida de datos.
Por esto, indicaron, con Fivosh toda la información se integra y digitaliza en una sola plataforma que permite tener una visión integral y actualizada del estado de salud de cada trabajador, segmentada por faena, cargo o área.
Destacaron que el sistema no solo detecta a los trabajadores contraindicados, sino que también identifica a quienes están en un rango de observación, es decir, con indicadores que advierten un posible deterioro de su salud.
“Por ejemplo, un trabajador con un IMC de 34.5 no queda fuera, pero se monitorea de cerca. Eso puede significar la diferencia entre un accidente y un día normal en la faena”, sostuvieron.
Un doble filtro
Fivosh actuaría como un segundo filtro de seguridad y calidad. “Detectamos casos donde un prestador calificó a un trabajador como apto, pero según las reglas clínicas aplicables debería estar contraindicado”, explicaron los gestores, y apuntaron a que esta doble validación reduce los riesgos, previene accidentes y protege la continuidad operacional de la faena.
Agregaron que el software opera con diferentes perfiles de usuarios: los especialistas en salud ocupacional tienen acceso completo, mientras que gerentes y supervisores pueden ver solo los datos agregados y métricas globales, garantizando así la confidencialidad y la trazabilidad en cada acción y alerta.
Resultados medibles
Los socios presentaron logros importantes, señalaron que redujeron hasta 160 días el ausentismo acumulado en faenas y disminuyeron en un 70 % la carga administrativa de los equipos de salud. “El tiempo que se ahorra en gestión documental se puede dedicar a prevención real y trabajo en terreno”, sostuvieron.
Y es que, por lo demás, Corral y Muñoz conocen la minería desde adentro: uno desde la perspectiva estratégica y comercial, y el otro desde su experiencia directa como enfermero ocupacional y asesor en faenas. “El dato existe. Lo que faltaba era ordenarlo y hacerlo visible”, manifestaron.
La salud como una ventaja competitiva
“Podemos visualizar globalmente el estado de salud de la empresa, segmentarlo por faena, cargo o área, e incluso analizar la evolución individual de cada trabajador a través del tiempo”, explicaron.
Lo que recalcan, de todos modos, es la posibilidad de anticiparse y actuar preventivamente. Por ejemplo, dijeron que si un trabajador presenta algún punto que requiera atención, se puede intervenir su situación antes del próximo examen ocupacional para evitar que quede contraindicado.
Estas nuevas propuestas, en línea con tecnologías actuales como la inteligencia artificial, dan la tónica: cumplir con la normativa es solo el primer paso. “La salud en minería ya no es solo un requisito para ingresar a faena. Es una oportunidad para anticiparse, cuidar a la gente y ganar ventaja operativa”, declararon los gestores.
De esta forma, la transformación digital de la salud ocupacional se convierte en una herramienta estratégica para asegurar el bienestar de los colaboradores y optimizar la continuidad operacional.














